Archive for July, 2007

Tengo demasiado miedo al fracaso

Sólo eso puede explicar que sea tan cerrado, ande con tantos rodeos e incurra en actitudes estúpidas (baboserías) para manifestar mis sentimientos a otra persona. Me siento estúpido… y como es alguien con quien sólo me comunico por Internet, que es de otra ciudad, peor aún. Yo me había propuesto no volver a fijarme en alguien en ese contexto, y estúpidamente estoy fallando. Parece que inconscientemente me gustara meterme en líos, en rodeos y especulaciones. En gastar dinero viajando continuamente a lugares lejanos, buscando lo que aquí no encuentro o no logro encontrar.

No, esa forma mía de afrontar el amor es demasiado complicada. Esto no es como sacar licencia de conducir o hacer una prueba de matemática; si manejo a la perfección o resuelvo correctamente todos los ejercicios, obtendré la licencia o la nota máxima (como me ocurrió curiosamente hace poco). Pero esto es distinto. No tengo ninguna garantía de obtener el éxito, por mucho que crea haberme esforzado; y si fracaso, yo se que no es sólo que me digan “no”. También es perder una relación de tipo “profesional”, “técnica” y hasta “intelectual”.

No se si agradecer o maldecir lo que ocurrió con Clarisa. Conocí muchas cosas, sentí otras, puse a prueba cuánto me puedo sacrificar por alguien… pero quedé con la idea de que ese tipo de relaciones, las que comienzan desde un frío computador, resultan. La distancia en principio da seguridad a tipos como yo, tan proclives a sentirse bloqueados con el primer acercamiento; pero son un arma de doble filo cuando ya ha pasado esa etapa y ahora estás casi-seguro de sentir algo. En ese momento la distancia se vuelve en tu contra, porque para estar completamente seguro de sentir algo, creo que *sí* debes ver a alguien físicamente. Entonces, la tan temible confesión que te puede dar el éxito o el fracaso, tienes que hacerla en persona. Es como esas carreras universitarias online que cursas todo el tiempo desde tu casa (sintiéndote “seguro“), pero que el examen final (sintiéndote “un atado de nervios“) presencial. Es exactamente lo mismo.

En persona. Mirando a los ojos, escuchando su voz, sintiendo las palpitaciones. Parece que haber sido hijo único, con mi padre habiendo fallecido cuando tenía 10 años, y una histórica preferencia por el aislamiento respecto a mis “alocados” compañeros de curso en el colegio, y una más reciente destreza con los computadores, terminó por atrofiarme esa tuerca que se ocupa de seducir, conquistar y confesar a una chica, presencialmente, que le gustas.

Ergo, decir a modo de excusa que en Antofagasta no he conocido a nadie que me guste, puede sonar poco creíble. Sí me han gustado chicas de acá, pero sólo físicamente. Dentro de mis atrofiados comportamientos presenciales de “primer acercamiento”, descubro rápidamente que hay uno o más factores (demasiado importantes) donde no compatibilizamos. En Internet es posible filtrar esos factores con mayor fineza aún, entonces que ahora aparezca una chica que superó casi todos los filtros, con el frío rigor que me caracteriza (cosa que no ocurría hace 6 años cuando conocí a Clarisa), es a lo menos preocupante.

A veces quisiera vivir en un pueblito remoto, sin electricidad, comida envasada ni otras comodidades. Volver a lo rural y a una vida más simple.

Maldito Internet.

P.D. Curioso, que deje como postdata algo astronómico: Anoche llegué de un viaje de 3 días a Calama, con los chicos del Planetario Móvil. Fue agotador, las condiciones de estadía y comida no fueron las mejores… en fin. Yo y 2 chicos fuimos los encargados de dar las charlas dentro del Planetario, y por ese lado todo resultó bien, con gente muy entusiasmada, etc. Puse algunas fotos en Flickr.

          
        Comments (7)

Valiente, seguro, decidido

          
        Comments (2)

El fénix que resurgió de sus cenizas

          
        Comments (3)

Cuando estoy triste, llueve

          
        Comments (3)