En estos días comencé un proceso de cambio radical para el look de mi web, usando el CMS
Joomla ( v. 1.5). Ya se que tiene montón de funcionalidades (y por eso me convenció), pero me ha costado aprender a usarlo porque encuentro que tiene cosas muy redundantes para gestionar los contenidos, y en momentos me dan ganas de mandarlo al diablo y seguir editando con mi artesanal HTML +_+. Supongo que algo similar me pasó con Linux desde que comencé a usarlo en una partición de mi notebook, con la diferencia que aún no siento ninguna necesidad de migrar completamente a ese S.O…
…y es que sucede que, cada vez que me pongo a usar Linux o editar en Joomla, me viene a la mente las discusiones en Internet entre defensores de Linux v/s Windows, entre Windows v/s Mac, Mac v/s Linux, etc. Creo que he leído lo suficiente para hacerme una idea subjetiva y simplista de lo que cierta gente cree/opina sobre cómo es cierta gente que usa determinado S.O:
Si usas…
Windows: Eres un idiota destinado a toparte con pantallazos azules, virus y lentitud de sistema que a lo más permitirá que el mejor uso de tu PC sea jugar al solitario.
Linux: Eres un tipo que domina la programación, los comandos, autosuficiente y que se jacta de jamás tener pantallazos y además, estar usando software libre.
Mac: Eres un tipo que “piensa diferente” y está siempre a la vanguardia, con equipos cuyo estilo, diseño y funcionalidad te ponen en un segmento “top” como cliente.

Antes pensaba que esas denominaciones eran sólo bromas, pero lamentablemente he constatado que no es tan así. Las causas, pienso, radican en que la gente suele pensar de modo simplista para referirse a los usuarios de PC. Y ahí es donde entran los fanáticos, o fanboys de determinada marca o producto. Aparentemente, dado que la computación/Internet es un área en constante crecimiento, los fanáticos tienden a pensar que *toda* la gente *debe* situarse en determinado punto según sus preferencias en computación. O sea, algo similar a las clásicas asunciones de que la gente *debe* declararse de un partido político, de alguna religión, de algún equipo de fútbol, etc. Y en función de esa preferencia serás marcado de mejor o peor manera, según lo que dicte la tendencia.
El problema es que la computación, al igual que la política o religión, no son cosas de adherencia/”militancia” obligatoria a *todos*, aunque así lo parezca (por ejemplo, nunca me ha interesado la política). A mí me gusta la computación, pero dentro de ciertos límites que no pretendo superar, y por tanto me basta con aprovechar al máximo el S.O. que utilizo en mi caso (Windows) para hacer las cosas que necesito, que por supuesto van más allá de jugar Solitario. En consecuencia no me siento en absoluto estúpido por usar Windows, sino sólo limitándome a usar mi computador para hacer cosas de alta complejidad que actualmente mi S.O. me satisface, y para lo cual no necesito ejecutar comandos raros ni que el equipo sea especialmente bonito. Por suerte usar el PC es sólo una de muchas cosas que podría hacer durante el día, así que esa “tensión” Internetera a la que me veo expuesta por “dime qué S.O usas y te diré quién eres” es mínima. Ya me imagino lo difícil que sería la vida si uno constantemente estuviera lidiando con fanboys según la marca de zapatillas, de auto, de ropa interior, la raza del gato, etc. +_+
El fanatismo en el sector de la computación ignora que la gente siempre es capaz de evaluar sus necesidades para tomar una decisión (aún cuando muchos usan un S.O. sólo porque son newbies y prefieren quedarse con el S.O. de turno, cosa distinta), sin que ello signifique una defensa absoluta a lo que he decidido. Reconozco muchas virtudes en Linux y Mac que Windows no tiene, pero simplemente no me interesan o no las necesito. Punto.
Un último ejemplo que considero relacionado con este asunto, es con un fenómeno que he visto en foros de aviación. Esa es un área que me gusta, pero donde he sido reticente a compartir experiencias con otros aficionados, debido a que el 95% de la gente que le gustan los aviones comerciales también le gustan los de guerra, y en consecuencia los defienden a muerte. A mí me gustan los comerciales pero me desagradan los aviones de guerra, ¡porque fueron diseñados para fines bélicos! Así que prefiero evitarme líos con esos fanboys, explicándoles por qué los F-16, estilizados y todo, me parecen una mierda. Curiosamente, ahí queda en evidencia otro componente que caracteriza a un fanboy: defender a muerte una figura, sin importar su fondo. No importa que los F-16 se usen para acribillar gente y dominar la acción en una guerra: [modo sarcasmo ON] mientras hagan piruetas espectaculares en las Ferias de Aviación y sigan mostrando lo rápidos y bonitos que son, se les perdona.[modo sarcasmo OFF].